Suma y resta horas y minutos, calcula la jornada de un día con su pausa, mide cuánto tiempo hay entre dos momentos, lleva el parte del mes con su saldo, pasa las horas a dinero, averigua lo que vale tu hora extra y llévalas a decimal para facturarlas. Siete calculadoras en una, sin registro y sin que salga un solo dato de tu navegador.
Tiempo trabajado
8 h 0 min
Escribe cada tramo en horas y minutos: 7:45, 2h 30m, 90m o 1,5 también valen. Elige el signo para restar en vez de sumar.
Total
14 h 45 min
Tiempo transcurrido
9 h 30 min
| Día | Entrada | Salida | Pausa | Horas | Saldo |
|---|---|---|---|---|---|
| Total del periodo | 0:00 | 0:00 | |||
Total del periodo
0 h 0 min
Total de la factura
453,75 €
A cobrar por las horas extra
134,83 €
Equivalencias
7:45 = 7,75 h
| Minutos | En decimal | Dónde aparece |
|---|---|---|
| 6 min | 0,1 h | La décima de hora, base del redondeo a 6 minutos |
| 15 min | 0,25 h | El cuarto de hora, el redondeo más usado al facturar |
| 20 min | 0,33 h | Tercio de hora: es periódico, no da un decimal exacto |
| 30 min | 0,5 h | Media hora |
| 40 min | 0,67 h | Dos tercios, también redondeado |
| 45 min | 0,75 h | Tres cuartos de hora |
| 50 min | 0,83 h | El error clásico: no es 0,50 h |
Restar la hora de entrada de la de salida y quitar la pausa. Suena obvio y aun así es la cuenta que más se falla, porque el tiempo no va en base diez: entre las 9:40 y las 18:20 no hay 8,80 horas, hay 8 horas y 40 minutos, que en decimal son 8,67. Esa confusión entre los minutos del reloj y las centésimas de la hoja de cálculo es la que se lleva por delante media nómina cuando se factura por horas.
El otro punto que se escapa es la pausa. Si tu jornada continuada pasa de seis horas, la ley obliga a que exista un descanso de al menos quince minutos, pero ese rato solo cuenta como tiempo trabajado si lo dice tu convenio o tu contrato. Por defecto no cuenta, y por eso esta calculadora resta la pausa del total: si en tu caso está pactada como tiempo efectivo, pon cero en ese campo y verás el bruto.
Si la salida es una hora anterior a la entrada, la herramienta da por hecho que has terminado al día siguiente y suma las veinticuatro horas correspondientes. Un turno de 22:00 a 06:00 son ocho horas, no dieciséis negativas. Cuando necesites que la fecha mande de verdad —una guardia de varios días, un viaje, un proyecto que empieza un lunes y acaba un jueves— usa el modo «entre dos momentos», que trabaja con fechas completas.
Esta parte conviene tenerla clara porque circula mucha cifra suelta. Todo lo que sigue sale del Estatuto de los Trabajadores en su texto consolidado, comprobado el 16 de agosto de 2026.
| Artículo | Qué establece | Qué implica al calcular |
|---|---|---|
| 34.1 | Cuarenta horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual, como máximo de la jornada ordinaria | Es el techo legal, no la jornada de todos: tu convenio puede fijar menos y entonces manda el convenio |
| 34.3 | Doce horas mínimo entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente, y nueve horas ordinarias diarias como máximo salvo otra distribución pactada, u ocho para los menores de dieciocho años | Si tu cálculo da más de nueve horas ordinarias en un día, revisa qué dice tu convenio |
| 34.4 | Descanso de quince minutos como mínimo cuando la jornada continuada pasa de seis horas —treinta a partir de cuatro horas y media para los menores de dieciocho años—, y solo cuenta como trabajo efectivo si lo dice el convenio o el contrato | Por eso la pausa se resta por defecto: es la regla general |
| 34.9 | La empresa garantiza el registro diario con el horario concreto de inicio y fin, y conserva esos registros cuatro años | Esta calculadora te da la cifra, pero no es el registro de tu empresa |
| 35.1 | La hora extra se abona en la cuantía que se fije, que nunca puede ser inferior al valor de la hora ordinaria, o se compensa con descanso equivalente | El recargo del 25 % o del 75 % que se lee por ahí no está en la ley: lo pone cada convenio |
| 35.2 | Ochenta horas extra al año como máximo, sin contar las que se compensen con descanso dentro de los cuatro meses siguientes | Si trabajas a tiempo parcial no puedes hacer horas extraordinarias: el artículo 12.4.c) solo permite las de fuerza mayor |
La primera: la jornada no es de 37,5 horas. La reforma que la reducía fue devuelta al Gobierno por el Congreso en septiembre de 2025 y no llegó a ser ley, así que el artículo 34.1 sigue diciendo cuarenta horas de trabajo efectivo. La segunda: no existe todavía ninguna norma que obligue a que el registro de jornada sea digital. El real decreto que lo impondría sigue en tramitación a día de hoy. Lo que sí es obligatorio desde 2019, y no ha cambiado, es que el registro exista, sea diario y se guarde cuatro años.
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Contar horas parece la operación más simple del mundo hasta que la haces en una hoja de cálculo y no cuadra con la nómina. El motivo casi nunca es la aritmética: es que el tiempo no funciona en base diez. Los minutos van de sesenta en sesenta, los euros y las hojas de cálculo van de cien en cien, y en el salto entre las dos escalas se pierde dinero todos los meses. Esta guía recorre los siete cálculos que resuelve la herramienta de arriba y explica de dónde sale cada número, incluida la parte legal, que en España tiene bastante letra pequeña y bastante mito.
Escribe 7,45 en una celda pensando en «siete horas y cuarenta y cinco
minutos» y la hoja entenderá siete horas y veintisiete minutos, porque para ella ese 45
son cuarenta y cinco centésimas de hora y una centésima de hora son 36 segundos. La
diferencia con lo que querías decir es de dieciocho minutos. Repetida veinte días al mes
son seis horas, que a treinta euros la hora son ciento ochenta euros que no se facturan.
La regla es sencilla: las horas del reloj se suman en base sesenta y solo después se convierten a decimal. Si sumas 7:45 y 6:30, los minutos dan setenta y cinco, que son una hora y quince minutos, así que el resultado es 14:15. Convertido a decimal, 14,25. Al revés funciona solo si no redondeas por el camino: convertir cada tramo a dos decimales y sumar después arrastra un error que se acumula encargo tras encargo, y con los minutos que no dan decimal exacto redondear es inevitable.
El tiempo que hay entre la hora a la que entras y la hora a la que sales es tiempo de presencia. El tiempo de trabajo efectivo es ese menos las pausas que no computan. Son dos cifras distintas y conviene tener las dos apuntadas, porque la primera es la que aparece en un fichaje y la segunda la que se compara con la jornada pactada.
En España el horario partido sigue siendo muy habitual. De 9:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00 son cinco horas por la mañana y tres por la tarde: ocho horas de trabajo efectivo, con una hora de interrupción que no computa. Si lo miras como un solo tramo, de 9:00 a 18:00 hay nueve horas de presencia menos sesenta minutos de pausa, que dan las mismas ocho. Las dos formas valen; lo que no vale es mezclarlas y descontar la comida dos veces, que es el error que aparece cuando alguien apunta los tramos por separado y encima resta la pausa.
Con la herramienta de arriba tienes las dos vías: el modo jornada para el cálculo de un día con su pausa, y el modo sumar y restar para juntar tramos sueltos cuando el día viene troceado. Si además el turno se te va de la medianoche, escribe la salida igual: al detectar que es anterior a la entrada, se entiende que has terminado al día siguiente y se suman las veinticuatro horas que corresponden. Un turno de 22:00 a 06:00 son ocho horas.
Esta es la conversión que hay que tener grabada si facturas por horas o si llevas el control en una hoja de cálculo. Un minuto es una sesentava parte de hora, así que se divide entre sesenta: treinta minutos son 0,5 h, quince son 0,25 h y cuarenta y cinco son 0,75 h. Los que no caen redondos hay que redondearlos, y ahí es donde conviene mirar la tabla en lugar de improvisar.
| Minutos | Decimal exacto | Redondeado a dos decimales |
|---|---|---|
| 5 min | 0,08333… | 0,08 h |
| 10 min | 0,16666… | 0,17 h |
| 15 min | 0,25 | 0,25 h |
| 20 min | 0,33333… | 0,33 h |
| 25 min | 0,41666… | 0,42 h |
| 30 min | 0,5 | 0,50 h |
| 35 min | 0,58333… | 0,58 h |
| 40 min | 0,66666… | 0,67 h |
| 45 min | 0,75 | 0,75 h |
| 50 min | 0,83333… | 0,83 h |
| 55 min | 0,91666… | 0,92 h |
| 60 min | 1 | 1,00 h |
Fíjate en los cincuenta minutos: son 0,83 h, no 0,50. Es el error más repetido de todos y el que más caro sale, porque una jornada de 8:50 facturada como 8,50 h pierde veinte minutos de cada día. El modo h:mm a decimal de la herramienta hace la conversión en los dos sentidos y con cuatro decimales, que es la precisión que necesita una hoja de cálculo para no arrastrar céntimos.
Casi nadie factura al minuto exacto. Se redondea, y el paso que elijas cambia lo que cobras. Redondear al cuarto de hora más cercano es frecuente en consultoría y en despachos; redondear a décimas de hora, es decir, a pasos de seis minutos, se ve sobre todo en agencias y en cualquier sitio donde el registro se lleve directamente en decimal. El redondeo al alza sistemático solo es defendible si está escrito en el contrato: si no lo está, es facturar tiempo que no se ha trabajado.
| Paso | Resultado | Dónde se usa |
|---|---|---|
| Sin redondeo | 8:50 · 8,83 h | Registro de jornada y control horario, donde el dato tiene que ser el real |
| 5 minutos | 8:50 · 8,83 h | Fichajes manuales, para absorber el minuto de más al llegar o al salir |
| 6 minutos | 8:48 · 8,80 h | Décimas de hora: agencias, estudios y cualquier registro llevado en decimal |
| 10 minutos | 8:50 · 8,83 h | Partes de obra y de mantenimiento |
| 15 minutos | 8:45 · 8,75 h | Cuartos de hora: consultoría, abogacía y servicios profesionales |
| 30 minutos | 9:00 · 9,00 h | Servicios que se venden por medias jornadas o por bloques |
La lección de la tabla es que el mismo día real, 8 horas y 50 minutos, se convierte en algo entre 8,75 y 9,00 horas según el paso elegido. No es una diferencia despreciable: entre el redondeo a cuartos y el de media hora hay quince minutos por jornada, cinco horas al mes.
Apuntar tus horas no es desconfianza, es tener un dato. Sirve para comprobar que la nómina cuadra, para saber cuánto te ocupa de verdad un cliente antes de renovarle el precio, para reclamar horas que no se han pagado y, si algún día hay un conflicto, para no llegar con la memoria como única prueba. El modo parte semanal o mensual de la herramienta te monta el cuadrante del periodo, calcula el saldo de cada día frente a la jornada que tengas pactada y te lo deja descargado en CSV o guardado en PDF.
Se guarda en tu propio navegador, no en un servidor nuestro, así que el parte es tuyo y solo tuyo. Eso tiene una contrapartida que conviene saber: si borras los datos de navegación o cambias de dispositivo, se pierde. Descarga el CSV al cerrar cada mes y lo tendrás a salvo, además de listo para abrirlo en cualquier hoja de cálculo.
Desde 2019, el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores obliga a toda empresa a garantizar el registro diario de jornada, con el horario concreto de inicio y de finalización de cada persona. Esos registros se conservan cuatro años y tienen que estar a disposición de la plantilla, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. La obligación es de la empresa, no del trabajador, y no se cumple con un total mensual: tiene que ser diario y con horas concretas.
Hay dos cosas que se dan por hechas y hoy no son ciertas: ni la jornada máxima es de 37,5 horas ni el registro tiene que ser digital todavía. Las dos están explicadas, con lo que pasó exactamente con cada reforma, en el apartado «Lo que dice la ley española» de la propia herramienta, aquí arriba.
Conviene decirlo con todas las letras: ninguna calculadora sustituye ese registro, ni esta ni ninguna otra. Lo que haces aquí es tu propio control, que es muy útil para cuadrar cifras y para reclamar, pero la obligación legal la tiene la empresa con su sistema. Si buscas montar el registro de jornada de tu negocio, eso es un proyecto con sus requisitos de conservación y de acceso, y te lo podemos plantear.
Aquí circulan más cifras falsas que en ningún otro punto. La ley española no fija ningún recargo para las horas extraordinarias. Lo único que dice el artículo 35.1 del Estatuto de los Trabajadores es que se abonarán en la cuantía que se fije, que en ningún caso podrá ser inferior al valor de la hora ordinaria, o que se compensarán por tiempos equivalentes de descanso retribuido. El 25 %, el 75 % y demás porcentajes que aparecen en cualquier buscador son lo que han pactado ciertos convenios colectivos, no una regla general.
| Cuestión | Lo que dice la ley | Lo que depende de tu convenio |
|---|---|---|
| Precio | Nunca inferior al valor de la hora ordinaria (art. 35.1) | El recargo concreto por encima de ese mínimo |
| Cobrar o descansar | Se elige entre abonarlas o compensarlas con descanso; sin pacto, se compensan con descanso en los cuatro meses siguientes (art. 35.1) | Cuál de las dos opciones se aplica en tu empresa |
| Tope anual | Ochenta horas al año (art. 35.2) | Solo puede rebajarlo, nunca subirlo |
| Qué no cuenta para el tope | Las compensadas con descanso en cuatro meses y las de fuerza mayor para prevenir o reparar siniestros (arts. 35.2 y 35.3) | — |
| Jornada de referencia | Máximo de cuarenta horas semanales de promedio anual (art. 34.1) | La jornada anual real, que suele ser menor |
| Registro | La jornada se registra día a día y se totaliza en el periodo de abono (art. 35.5) | El formato concreto del registro |
El valor de tu hora ordinaria es el salario bruto anual dividido entre las horas de jornada anual. La trampa está en el divisor. La cifra buena es la jornada anual de tu convenio, que viene en su artículo de jornada. El atajo de las 173,33 horas al mes que se ve por todas partes sale de multiplicar cuarenta horas por las cincuenta y dos semanas del año y repartirlas entre doce meses, así que no descuenta vacaciones ni festivos, así que infla la jornada y rebaja el valor de tu hora. Lo mismo pasa si multiplicas tus horas semanales por cincuenta y dos. Sirven como aproximación cuando no tienes el convenio a mano, pero siempre juegan en tu contra: la herramienta te avisa cuando estás usando esa vía.
Que las horas extra se paguen no es automático. La ley pone las dos opciones al mismo nivel y remite a lo que diga el convenio o el contrato. Y añade algo que mucha gente desconoce: si no hay pacto sobre el asunto, se entiende que las horas extra se compensan con descanso dentro de los cuatro meses siguientes a haberlas hecho. Es decir, el silencio no significa que se cobren, significa lo contrario.
Esa distinción tiene además un efecto sobre el tope anual: las horas compensadas con descanso dentro de esos cuatro meses no computan para el máximo de ochenta. Por eso conviene que en tu parte quede claro qué horas se cobraron y cuáles se cambiaron por tiempo libre, y cuándo se disfrutó ese tiempo.
Un autónomo no calcula horas extra, calcula precio. El modo horas a dinero multiplica el tiempo por tu tarifa y aplica el IVA y la retención de IRPF que te correspondan, con dos detalles que se equivocan a menudo: la retención se calcula sobre la base imponible y nunca sobre el IVA, y el tiempo debe convertirse a decimal antes de multiplicar, no después.
El otro cálculo que merece la pena hacer, aunque no lo haga esta herramienta, es el inverso: cuántas horas facturables tienes al año de verdad. Entre la administración, los presupuestos que no salen, la formación y las vacaciones, las horas que puedes cobrar son bastantes menos que las que trabajas. Repartir los ingresos que necesitas entre esas horas reales, y no entre las teóricas, es lo que separa una tarifa sostenible de una que solo parece rentable. Si estás rehaciendo tus números, te podemos echar una mano con la parte comercial.
Una hoja de cálculo guarda las horas como una fracción de día: para ella, 8:00 no es ocho, es 0,3333. Mientras la celda tenga formato de hora todo va bien; en cuanto alguien le pone formato de número, el resultado deja de significar lo que parece. Y hay un segundo problema: al pasar de veinticuatro horas, el total vuelve a cero, porque un día completo es un 1 y lo que sobra se pierde de vista.
Si la hoja se te ha quedado corta, exporta el parte de esta página en CSV y ábrelo directamente: sale con el separador de punto y coma, que es el que espera cualquier hoja de cálculo configurada en español, y con las horas ya en las dos escalas, para que no tengas que convertir nada.
Esta calculadora forma parte de una suite de herramientas gratuitas que funcionan igual que ella: dentro del navegador, sin registro y sin enviar tus datos a ningún sitio. Si andas con unidades de medida, el conversor de unidades cubre dieciséis categorías, tiempo incluido, con más de ciento cincuenta unidades. Y si lo que necesitas es que un cliente te confirme unas horas por escrito sin marear con el número, el generador de enlaces de WhatsApp te deja un enlace con el mensaje ya redactado.
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