Herramienta gratuita

Esta es tu dirección IP y todo lo que revela

Tu IP es la matrícula con la que tu conexión se presenta en internet: cualquier web que visitas la ve, sin que tengas que darle permiso. Aquí te enseñamos la tuya y, con ella, lo que un sitio cualquiera puede deducir de ti sin instalar nada: de dónde sales, qué operador te da servicio, si tu VPN te está delatando y cuánto de único es tu navegador entre todos los demás.

No guardamos tu IP Sin registro Detecta fugas de VPN IPv4 e IPv6
Tu dirección IP pública

Comprobando…

De dónde sale tu conexión

La ubicación de una IP nunca es tu casa: es el punto por el que tu operador saca tu tráfico a internet, que puede estar a unos metros o a cientos de kilómetros. Sirve para saber el país y, con suerte, la provincia. No sirve para encontrar a nadie.

Ubicación aproximada

Dato estimado a partir de la IP, no del GPS de tu equipo.

Tu red y tu operador

Quién te da la conexión y por dónde entra en internet.

¿Estás tan tapado como crees?

Cruzamos varias señales que casi nunca coinciden cuando alguien usa una VPN mal configurada: el país de tu IP, la zona horaria de tu sistema, el idioma de tu navegador, el tipo de red por la que sales y lo que suelta WebRTC. Ninguna es concluyente por sí sola; juntas cuentan bastante.

Analizando…

Estamos comprobando las señales.

Fuga por WebRTC

WebRTC es la tecnología de las videollamadas del navegador. Para funcionar necesita conocer tus direcciones de red, y cualquier web puede preguntárselas sin pedirte permiso. Es la vía por la que más VPN se delatan.

Tu navegador te delata más que tu IP

La IP se cambia con una VPN en dos clics. Lo que no se cambia tan fácil es la combinación exacta de navegador, sistema, pantalla, tarjeta gráfica y fuentes instaladas: eso forma una huella que sigue siendo la misma aunque cambies de red o borres las cookies. Todo lo que ves aquí se calcula en tu equipo y no sale de él.

Navegador y equipo

Lo que tu navegador cuenta de sí mismo a cualquier web.

Tu huella digital

Resumen de todas las señales anteriores en un identificador. Se calcula aquí y ahora; no lo guardamos ni lo enviamos.

Calculando…

Llévate el informe

Todo lo que aparece en esta página, en un archivo. Útil si estás documentando una incidencia con tu operador, comprobando que una VPN hace lo que promete o preparando un parte para soporte técnico.

Qué hacemos con lo que ves aquí

Una herramienta que te enseña tu IP maneja, por definición, un dato personal. Así que conviene decir con claridad qué pasa con él.

Lo que no hacemos

No guardamos tu IP en ninguna base de datos, no la asociamos a ninguna cuenta y no la enviamos a ningún servicio de terceros para enriquecerla. La huella digital y el análisis de WebRTC se calculan enteros dentro de tu navegador: esos datos ni siquiera llegan a salir de tu equipo.

Lo que sí pasa

Tu navegador pide a nuestro servidor que le diga qué IP ve, igual que hace con cualquier otra página de esta web. Para averiguar el operador consultamos un servicio público de DNS del sector: la consulta la hace nuestro servidor y solo viaja la IP a resolver, nunca quién la ha pedido. El resultado se guarda unas horas agrupado por rango de red, sin tu dirección completa.

Preguntas frecuentes

Las dudas que salen siempre que alguien mira su IP por primera vez.

¿Qué es exactamente una dirección IP?
Una dirección IP es el número que identifica a tu conexión dentro de internet. Funciona como la dirección postal de una carta: cuando pides una página web, el servidor necesita saber a dónde mandarla, y ese «a dónde» es tu IP. Sin ella no habría forma de que la respuesta volviera a tu equipo y no al de otro. Te la asigna tu operador, no tu ordenador, y por eso cambia cuando cambias de red.
¿Puede alguien saber dónde vivo con mi IP?
No. Con una IP pública se puede llegar, como mucho, a la ciudad o la provincia por la que tu operador saca el tráfico, y muchas veces ni eso: hay conexiones que aparecen a doscientos kilómetros de donde están. Tu dirección postal la conoce tu operador, que la tiene porque eres su cliente, y solo la entrega ante una orden judicial. Las páginas que prometen «localizar a alguien por su IP» con precisión de calle están vendiendo humo.
¿Por qué mi IP cambia sola de vez en cuando?
Porque la mayoría de conexiones domésticas usan IP dinámica: el operador tiene menos direcciones que clientes y las va reasignando. Suele cambiar al reiniciar el router, al caerse la línea o cada cierto tiempo sin motivo aparente. Si necesitas que no cambie —para entrar a un servidor de casa, por ejemplo— hay que pedir una IP fija al operador, que casi siempre es un servicio de pago, o tirar de un servicio de DNS dinámico.
¿Qué diferencia hay entre IPv4 e IPv6?
IPv4 es el formato clásico, cuatro números separados por puntos. Da para unos 4.300 millones de direcciones, que se agotaron hace años, y por eso hoy varias casas comparten la misma IP pública mediante técnicas de traducción. IPv6 usa un formato más largo con letras y dos puntos, y tiene tantas direcciones que sobran para siglos. Hoy conviven: si tu operador te da las dos, tu equipo usa una u otra según lo que soporte cada web.
¿Qué es una IP privada y por qué la mía empieza por 192.168?
Las direcciones que empiezan por 192.168, 10. o 172.16 a 172.31 son privadas: sirven dentro de tu casa u oficina para que el router distinga tu móvil de tu portátil, pero no existen fuera. Cuando sales a internet, el router las traduce todas a una única IP pública, que es la que ves arriba. Por eso todos los aparatos de tu casa tienen la misma IP pública y una privada distinta cada uno.
¿Es peligroso que alguien conozca mi IP?
Por sí sola, poco: la ve cualquier web que visitas y cualquier servidor al que te conectas, es información de funcionamiento normal de la red. Los riesgos reales son otros: que alguien la use para saturar tu conexión, que la cruce con otros datos para perfilarte, o que un servicio te bloquee por el país que aparenta. El problema nunca es la IP suelta, sino la IP unida al resto de rastros que dejas, que es justo lo que se ve en el apartado de la huella digital.
¿Cómo puedo cambiar u ocultar mi dirección IP?
Hay tres caminos con distinto coste. El más simple es reiniciar el router si tu operador te da IP dinámica, aunque no siempre funciona. El más habitual es una VPN, que hace que las webs vean la IP del servidor de la VPN en lugar de la tuya. Y el más estricto es la red Tor, más lenta pero pensada para no dejar rastro. Ninguno te vuelve invisible: la huella de tu navegador sigue siendo la misma, así que una VPN sin más te cambia la matrícula pero no el coche.
Tengo una VPN puesta, ¿por qué sale mi país real?
Casi siempre por una de estas tres razones. La primera es que la VPN no esté enrutando todo el tráfico y algo se escape por la conexión normal. La segunda es una fuga por WebRTC, que es la que analizamos más arriba: el navegador entrega tus direcciones de red por su cuenta, saltándose el túnel. Y la tercera es que la ubicación la esté dando el sistema y no la red, por ejemplo si tu zona horaria y tu idioma siguen diciendo España mientras la IP dice otra cosa.
¿Guardáis mi dirección IP cuando uso esta herramienta?
No la guardamos ni la asociamos a nada. Nuestro servidor necesita verla para poder decírtela, igual que la ve al servirte cualquier otra página, pero no se escribe en ninguna base de datos ni se manda a ningún tercero. Lo único que se conserva unas horas es el resultado de la consulta del operador, guardado por rango de red y no por dirección concreta, para no repetir la misma consulta mil veces.

¿Esto lo estás mirando por un problema real?

Si has llegado aquí porque una web te bloquea, porque tu conexión va rara o porque no sabes si tu empresa está tan protegida como crees, en Letaca lo miramos contigo sin compromiso.

Hablar con nosotros
Guía completa

Qué es una dirección IP y por qué la tiene todo lo que se conecta

Una dirección IP es el identificador que permite que la información llegue a su destino dentro de internet. Cuando tu navegador pide una página, manda una petición que lleva escrita tu dirección de vuelta; si no la llevara, el servidor no sabría a quién contestar. Es exactamente el papel que cumple el remite en un sobre, y por eso todo aparato conectado tiene una: el móvil, el portátil, la consola, la tele y el termostato.

Lo que mucha gente no sabe es que tienes dos direcciones a la vez, y que casi nunca hablamos de la misma. Una es la que usa tu router para organizar los aparatos de tu casa. La otra es con la que tu conexión entera se presenta ante el resto del mundo, y es la que aparece arriba en esta página. Entender esa diferencia resuelve la mitad de las dudas sobre el tema.

IP pública e IP privada: la diferencia que explica el 192.168

Si alguna vez has entrado a la configuración de tu router habrás visto direcciones como 192.168.1.1 o 192.168.0.1. Esas son direcciones privadas: existen solo dentro de tu red local y sirven para que el router sepa distinguir tu portátil de la impresora. Fuera de tu casa no significan nada, porque las repiten millones de redes a la vez.

La dirección pública es la que tu operador asigna a tu router, y es única en todo internet en ese momento. Cuando cualquiera de tus aparatos sale a la red, el router traduce su dirección privada a la pública mediante un mecanismo llamado NAT. Por eso todos los dispositivos de tu casa aparecen ante las webs con la misma IP pública, aunque cada uno tenga una privada distinta.

Rangos reservados para uso privado. Si tu dirección empieza por alguno de estos números, no estás mirando tu IP pública.
RangoCuántas direccionesDónde se usa
10.0.0.0 – 10.255.255.25516,7 millonesRedes de empresa grandes
172.16.0.0 – 172.31.255.2551 millónRedes medianas y entornos virtualizados
192.168.0.0 – 192.168.255.25565.536El rango típico de casa
100.64.0.0 – 100.127.255.2554,2 millonesCGNAT del operador, no es tuya ni es pública
169.254.0.0 – 169.254.255.25565.536Autoasignada cuando falla el DHCP: síntoma de avería

IPv4 e IPv6: por qué convivimos con dos sistemas

IPv4 es el formato de toda la vida, cuatro números de 0 a 255 separados por puntos. Permite algo más de 4.290 millones de combinaciones, que parecían infinitas en los años ochenta y se quedaron cortas en cuanto cada persona empezó a llevar tres aparatos conectados encima. Los registros regionales que reparten las direcciones llevan años sin bloques libres que asignar.

IPv6 se diseñó para arreglar eso y lo hace por goleada: usa direcciones cuatro veces más largas, escritas en hexadecimal y separadas por dos puntos, lo que da un espacio tan grande que no se agotará. Hoy los dos sistemas conviven, y lo normal es que tu operador te dé los dos. Tu equipo elige uno u otro según lo que soporte cada web, lo que explica que tu IPv4 y tu IPv6 puedan ser completamente distintas y que las dos sean tuyas a la vez.

IP fija o dinámica: cuál tienes y cuándo te importa

La mayoría de conexiones domésticas usan IP dinámica. El operador tiene un depósito de direcciones y te presta una mientras estás conectado; cuando reinicias el router o se cae la línea, puede tocarte otra. No es un fallo, es gestión de un recurso escaso.

Una IP fija no cambia nunca, y eso solo hace falta en casos concretos: montar un servidor accesible desde fuera, una cámara de vigilancia que quieres consultar en remoto, un acceso VPN a la oficina, o servicios que exigen una lista blanca de direcciones autorizadas. Los operadores suelen cobrarla aparte. Si tu caso es entrar a algo de casa de vez en cuando, un servicio de DNS dinámico hace el mismo papel gratis: registra tu IP actual bajo un nombre fijo cada vez que cambia.

Qué revela realmente tu IP, y qué no

Aquí es donde más humo circula. Una IP no es un documento de identidad, pero tampoco es anónima. Esto es lo que se puede sacar de ella y con qué precisión:

Lo que cualquier web puede deducir de tu dirección, sin pedirte permiso ni instalarte nada.
DatoFiabilidadComentario
PaísMuy altaSalvo VPN, acierta casi siempre
Comunidad o provinciaMediaDepende de cómo tenga montada la red tu operador
CiudadBajaPuede errar cientos de kilómetros, sobre todo en móvil
Calle o portalNulaNo se puede. Quien lo prometa, miente
Tu operadorMuy altaLos rangos son públicos y están registrados
Tipo de conexiónAltaSe distingue una línea doméstica de un centro de datos
Tu nombreNulaSolo lo sabe tu operador, y lo entrega con orden judicial

Cómo se geolocaliza una IP y por qué falla tantas veces

No hay ningún GPS detrás. La geolocalización por IP funciona con bases de datos que asocian rangos de direcciones a lugares, construidas cruzando los registros públicos de los operadores, la latencia medida desde distintos puntos y los datos que los propios operadores publican. Es un mapa aproximado que se actualiza a mano.

Por eso falla. Un operador reasigna un bloque de una provincia a otra y la base de datos tarda meses en enterarse. Una red móvil saca a todos sus clientes de media España por el mismo nodo de Madrid. Una empresa con sedes en varias ciudades tiene todas sus salidas registradas en la central. Si esta página te sitúa en una ciudad que no es la tuya, no es un error de la herramienta: es que la red funciona así.

CGNAT: cuando compartes IP pública con desconocidos

Al agotarse IPv4, muchos operadores dejaron de dar una IP pública por cliente y montaron una capa intermedia llamada CGNAT, donde decenas o cientos de abonados salen a internet bajo la misma dirección. Si tu router muestra una IP del rango 100.64.x.x, estás detrás de una de esas.

Las consecuencias son concretas: no puedes abrir puertos, así que se complican el acceso remoto a casa, algunos juegos y las descargas por conexión directa. Y si otro usuario que comparte tu IP hace algo que provoca un bloqueo, ese bloqueo te alcanza a ti aunque no hayas hecho nada. Casi todos los operadores ofrecen salir del CGNAT si lo pides; a veces gratis, a veces contratando IP fija.

Qué es un ASN y para qué sirve conocerlo

Internet no es una red, son decenas de miles de redes independientes que acuerdan pasarse tráfico entre ellas. Cada una de esas redes tiene un número identificador, el sistema autónomo o ASN, y anuncia públicamente qué rangos de direcciones le pertenecen. Por eso podemos decirte qué operador te da servicio sin preguntártelo: tu IP cae dentro de un rango que alguien ha declarado como suyo.

Saber el ASN es útil más allá de la curiosidad. Sirve para distinguir una conexión doméstica de un servidor alquilado, que es la base de casi todas las detecciones de VPN. Sirve para diagnosticar un problema de conectividad y saber si es cosa de tu operador o del destino. Y si gestionas una web, sirve para bloquear tráfico automatizado por origen en lugar de ir dirección por dirección.

La huella del navegador: el rastro que la VPN no borra

Aquí está el punto que casi nadie tiene en cuenta. Cambiar de IP es barato y rápido. Cambiar la combinación exacta de navegador, versión, sistema operativo, resolución de pantalla, densidad de píxeles, número de núcleos, tarjeta gráfica, zona horaria, idiomas y fuentes instaladas es prácticamente imposible sin romper la experiencia de uso.

Esa combinación forma una huella que se mantiene estable aunque cambies de red, borres las cookies o navegues en ventana privada. Y no hace falta instalar nada para leerla: el navegador la va soltando por el camino porque las webs necesitan parte de esa información para adaptarse a tu pantalla.

Qué te cambia cada medida y qué deja igual. Ninguna resuelve el problema entero por sí sola.
MedidaCambia tu IPCambia tu huellaCoste
Ventana privadaNoNoGratis
Borrar cookiesNoNoGratis
Reiniciar el routerA vecesNoGratis
Datos móviles en vez de wifiSolo si cambias de aparatoConsumo de tarifa
VPNNoSuscripción
Navegador con antihuellaNoParcialmenteGratis, con webs que fallan
TorSí, iguala a todos los usuariosGratis, mucho más lento

Cómo cambiar u ocultar tu dirección IP

Elige según lo que quieras conseguir de verdad, que no es lo mismo saltarse un bloqueo geográfico que no dejar rastro.

  • Reiniciar el router. Solo funciona con IP dinámica y no siempre: hay operadores que te devuelven la misma dirección durante días. Gratis y en un minuto.
  • Una VPN. Encapsula tu tráfico y lo saca por un servidor suyo, así que las webs ven la IP de ese servidor. Es lo más práctico para el uso común, pero recuerda que estás moviendo la confianza de tu operador al de la VPN, que ve exactamente lo mismo que veía él.
  • Un proxy. Parecido pero más limitado: suele afectar solo al navegador y muchos no cifran nada. Sirve para probar cómo se ve una web desde otro país, poco más.
  • La red Tor. Encadena varios saltos cifrados y es lo más serio en cuanto a no dejar rastro, a cambio de una lentitud considerable y de que bastantes webs bloquean su tráfico.

Cuándo conviene mirar esto si tienes un negocio

Más allá de la curiosidad, hay tres situaciones en las que conocer tu IP deja de ser un dato de bar y pasa a ser trabajo. La primera es configurar accesos restringidos: paneles de administración, bases de datos o servicios que solo deben aceptar conexiones desde la oficina, lo que exige saber por qué dirección sales y si es estable.

La segunda es diagnosticar bloqueos. Si un proveedor te rechaza el acceso, o tus correos acaban en la carpeta de no deseados, lo primero es comprobar desde qué dirección y qué operador estás saliendo, porque un rango con mala reputación te arrastra sin que hayas hecho nada. La tercera es comprobar que la VPN de la empresa hace lo que promete: si el equipo se conecta desde casa y el túnel deja escapar tráfico, la protección que creías tener no existe.

Errores frecuentes al interpretar tu IP

  • Creer que la IP identifica a una persona. Identifica a una conexión, y en una conexión hay varios aparatos y varias personas. Es una diferencia importante si alguien te acusa de algo por una dirección.
  • Confundir la del router con la pública. La que sale en el panel del router suele ser la privada del propio aparato. La pública es la que ves en esta página.
  • Pensar que una VPN te vuelve anónimo. Te cambia la dirección, no la huella del navegador, ni tus sesiones abiertas, ni la cuenta con la que entras a los sitios.
  • Alarmarse porque «alguien tiene mi IP». La tiene toda web que visitas: es información de funcionamiento normal, igual que el número de tu portal lo ve cualquiera que pase por la calle.
  • Dar por buena la ciudad que aparece. Es una estimación de una base de datos, no una medición. Trátala como una orientación.

Otras herramientas gratuitas de Letaca

Esta página forma parte de un conjunto de utilidades que funcionan en el navegador, sin registro y sin enviar tus datos a ningún sitio:

Un apunte sobre esta página y tus datos

Una herramienta que enseña direcciones IP maneja un dato personal, así que lo decimos claro: no guardamos tu dirección, no la asociamos a ninguna cuenta y no la mandamos a ningún servicio externo para enriquecerla. La huella del navegador y el análisis de WebRTC se calculan enteros en tu equipo. Puedes leer el detalle en nuestra política de privacidad.

¿Quieres esta herramienta en tu propia web?

La vendemos como plugin de WordPress con un atajo que la coloca donde quieras, más una versión en HTML suelto para webs que no usan WordPress. Trae su propio motor: no depende de nuestros servidores ni de ninguna API de pago.

Ver el plugin en la tienda