Cómo compartir el wifi con un código QR y dejar de dictar la contraseña
Un cuadrado impreso en la pared resuelve para siempre la escena de deletrear una clave de veinte caracteres. Te contamos qué lleva dentro, cómo se genera y por qué a veces no conecta.
Un código QR de wifi es un código normal que guarda dentro el nombre de la red y su contraseña con un formato que los móviles reconocen. El invitado apunta con la cámara, toca el aviso que aparece y entra sin teclear nada. Esta guía explica qué lleva dentro ese código, cómo se genera, qué caracteres lo rompen y qué hacer cuando el móvil lo lee pero no conecta.
Qué es un código QR de wifi
Es un código QR corriente cuyo contenido no es una dirección web, sino una cadena de texto con un formato concreto que Android e iOS interpretan como «conéctate a esta red». No hay ninguna aplicación intermedia ni ningún servidor por medio: toda la información viaja dentro del propio dibujo. En una red abierta ajena, además, conviene entender qué protege y qué no protege una VPN antes de fiarte de ella.
La cadena tiene esta pinta: WIFI:T:WPA;S:NombreDeLaRed;P:LaContrasena;;. La T es el tipo de seguridad, la S el nombre de la red y la P la contraseña. Los dos puntos y comas del final no sobran: forman parte del formato y sin ellos muchos lectores lo rechazan.
El formato nació en el proyecto ZXing como estándar de facto y hoy está recogido además en el apartado 7, «WIFI URI», de la especificación WPA3 de la Wi-Fi Alliance. Es decir: funciona en cualquier móvil moderno y está documentado como norma.
Qué información lleva dentro y qué no
En un código doméstico lleva tres cosas: nombre de la red, contraseña y tipo de cifrado, más una marca opcional que indica si la red está oculta. El formato admite algún campo más para redes de empresa y para WPA3, pero ningún generador de uso corriente los escribe.
Conviene entender la consecuencia: la contraseña va en texto plano dentro del código. No está cifrada ni protegida. Cualquiera que escanee ese cuadrado con un lector normal ve la clave escrita tal cual, aunque su móvil no llegue a conectarse. Un QR de wifi pegado en un escaparate es, a efectos prácticos, la contraseña escrita en la pared en un idioma que solo leen las máquinas.
Eso no lo convierte en mala idea: lo convierte en una decisión que hay que tomar sabiendo qué se comparte. Más abajo explicamos por qué la respuesta casi siempre es crear una red de invitados en lugar de repartir la principal.
Cómo crear el código QR de tu red paso a paso
El proceso es el mismo en cualquier generador que respete el formato. Con el generador de códigos QR de Letaca son cuatro pasos y se hace entero en el navegador, sin que el nombre ni la contraseña salgan de tu equipo:
- Elige el tipo de contenido Wi-Fi en lugar de enlace.
- Escribe el nombre de la red exactamente como aparece en la lista de redes, respetando mayúsculas, espacios y acentos.
- Escribe la contraseña y marca el tipo de seguridad que usa el router.
- Descarga el resultado en PNG si va a una pantalla, o en SVG y PDF si lo vas a imprimir.
El orden importa poco, pero la exactitud lo es todo: una mayúscula de más en el nombre de la red y el móvil buscará una red que no existe.
Dónde mirar el nombre y la contraseña exactos
El nombre de la red que hay que escribir es el SSID, y el sitio fiable para leerlo no es la memoria de nadie: es la lista de redes disponibles del propio móvil o la pegatina del router. Muchos routers de operador traen ahí impresos el nombre y la clave de fábrica.
Si la contraseña se cambió en su día y nadie la recuerda, hay dos caminos. En un ordenador con Windows, la clave de la red a la que estás conectado se ve en las propiedades de la conexión; la de cualquier otra red guardada, ejecutando en el símbolo del sistema netsh wlan show profile name="NombreRed" key=clear. En Android 10 o superior se ve al compartir la red, como explicamos más abajo. Y si no aparece por ningún sitio, siempre queda entrar al panel del router y ponerle una nueva; si llega ese momento, aprovecha para crear una contraseña que aguante de verdad en lugar de repetir la de siempre.
WPA, WPA2, WPA3 y redes abiertas: qué tipo marcar
El campo del tipo de seguridad admite tres valores en la práctica, y elegir mal es la causa más común de que el código se lea pero no conecte.
| Tu red usa | Qué marcar | Nota |
|---|---|---|
| WPA2 personal | WPA | Es el caso más habitual en casas y negocios |
| WPA3 personal | WPA | La especificación fija WPA también para WPA3. Si tu generador escribe SAE, se sale del estándar |
| WPA/WPA2 mixto | WPA | El modo por defecto de casi todos los routers de operador |
| WEP | WEP | Solo en equipos muy antiguos. La norma oficial ni lo contempla: funciona por compatibilidad heredada |
| Abierta, sin clave | Sin cifrado | Se genera sin campo de contraseña |
La confusión clásica es marcar WEP porque suena parecido. WEP es un cifrado roto desde hace más de veinte años y ningún router actual lo trae activado por defecto: si dudas, es WPA.
Redes ocultas: el campo que casi nadie marca
Algunas redes no anuncian su nombre y no aparecen en la lista de redes disponibles. Para esas hay un cuarto campo que indica que la red está oculta, y sin él el móvil escanea el código, busca la red, no la encuentra y se rinde.
Si tu red no sale en la lista del móvil, márcala como oculta al generar el código. Y si te preguntas si ocultar el nombre aporta seguridad: no demasiada, porque el nombre viaja igualmente cada vez que un dispositivo conocido busca la red. Es más incomodidad que protección.
Los caracteres que rompen el código
Hay cinco caracteres que el formato usa para su propia sintaxis y que, si aparecen dentro del nombre o de la contraseña, hay que escapar con una barra invertida delante: la barra invertida, el punto y coma, los dos puntos, la coma y las comillas dobles.
Es una de las causas silenciosas de que un código falle, y de las más difíciles de ver, porque no da ningún error. Una contraseña como Casa;2026 parte la cadena en dos por ese punto y coma, y el lector interpreta que la clave es solo Casa. Un generador serio lo escapa solo; uno improvisado, no. Si el tuyo tiene alguno de esos cinco caracteres, comprueba el código antes de imprimirlo.
Un detalle más que cuesta encontrar: si el generador añade un salto de línea al final de la cadena, el código falla tanto en Android como en iPhone.
Cómo se escanea en Android y en iPhone
En los dos sistemas se hace desde la aplicación de cámara normal, sin instalar nada. Se apunta al código, se espera un segundo y aparece un aviso preguntando si quieres conectarte a esa red. Se toca el aviso y listo.
En iPhone funciona desde iOS 11, que es cuando la cámara empezó a reconocer códigos QR de forma nativa. En Android depende algo más del fabricante: la cámara de serie lo reconoce en prácticamente todos los móviles actuales y, si el tuyo no lo hace, tienes el escáner en los propios ajustes de wifi, en el icono de código QR que hay junto a «Añadir red». En Android 13 y posteriores está además en los ajustes rápidos.
Si el aviso no aparece pero sí sale el texto WIFI:T:WPA;S:... en pantalla, el código está bien: lo que falla es que la cámara lo está tratando como texto suelto. Ahí toca escanearlo desde los ajustes de wifi del móvil.
Android genera el QR de tu red sin instalar nada
Esto se sabe poco y ahorra el trabajo entero: desde Android 10, el móvil crea el código de la red a la que está conectado. La ruta es Ajustes, Redes e Internet, Internet, tu red wifi y el botón Compartir, según la documentación de soporte de Android. El móvil pide desbloquear y muestra el código en pantalla. En muchos, los Pixel entre ellos, aparece además la contraseña escrita debajo, aunque no todas las capas de fabricante la enseñan.
Sirve para dejar que alguien lo escanee en ese momento y, en los móviles que la muestran, para recuperar una clave olvidada. Lo que no hace es darte un archivo: para imprimirlo o ponerlo en un cartel necesitas generarlo aparte.
El iPhone no tiene esa opción dentro de los ajustes de wifi, pero sí en otro sitio: desde iOS 18, la aplicación Contraseñas genera el código QR de una red guardada. Y en cualquier versión puede compartir la clave con otro dispositivo Apple cercano acercando los dos móviles.
Dónde ponerlo si tienes un bar, una tienda o un alojamiento
El código funciona igual en cualquier sitio, pero el rendimiento cambia mucho según dónde se pegue. Tres reglas que se aprenden a base de verlas fallar:
- A la altura de la mesa, no del techo. Un código a dos metros obliga a levantarse y a nadie le apetece.
- Uno por mesa, no uno en la barra. El cartel único genera cola y el cliente acaba preguntando la clave igual.
- Con una frase debajo. «Apunta con la cámara para conectarte al wifi» evita que la gente lo confunda con la carta o con un enlace de pago.
En apartamentos turísticos, el sitio que mejor funciona es la misma lámina donde están las instrucciones del check-in, plastificada. Y conviene revisarla cada vez que se cambia el router: un QR que apunta a una red que ya no existe genera más llamadas que no tener ninguno.
Por qué una red de invitados es mejor que compartir la tuya
Cuando alguien entra en tu red principal, no solo tiene internet: está dentro de la misma red que tu ordenador, tu impresora, el disco duro en red y las cámaras, si las hay. La mayoría de los routers domésticos permiten crear una red de invitados separada, con su propio nombre y su propia contraseña, que da salida a internet pero deja fuera todo lo demás.
Es la combinación buena: red de invitados con contraseña propia y un QR de esa red. Si algún día esa clave acaba donde no debe, cambias solo la de invitados y no tienes que reconfigurar todos los dispositivos de la casa.
El mismo razonamiento aplica al equipo desde el que trabajas: la red es una capa, y el ordenador necesita la suya. Si andas revisando esa parte, nuestra comparativa de antivirus repasa qué protege de verdad cada uno.
Qué hacer si el código no conecta
Cuando un QR de wifi falla, casi siempre es una de estas seis cosas. Van ordenadas de más a menos frecuente:
- El nombre de la red no coincide. Una mayúscula, un espacio de más al final o una tilde. Cópialo de la lista de redes, no de memoria.
- El tipo de seguridad está mal. Marcaste WEP y la red es WPA, o al revés.
- La contraseña lleva un carácter especial sin escapar. Punto y coma, dos puntos, coma, comillas o barra invertida.
- La red es de 5 GHz y el móvil solo ve la de 2,4 GHz, o son dos redes con nombres distintos y el código apunta a la que no llega.
- La red está oculta y no se marcó la casilla correspondiente.
- El código está mal impreso: demasiado pequeño, sin margen blanco alrededor o con poco contraste.
Para descartar los cuatro primeros de una vez, lee tu propio código con un lector antes de imprimirlo y comprueba que la cadena de texto dice exactamente lo que esperas. Si el texto está bien y aun así no conecta, el problema ya no es el código: es la red.
Imprimirlo bien: tamaño, contraste y margen
Un código QR necesita tres cosas para que una cámara lo lea sin pelearse, y las tres se incumplen a diario en carteles impresos.
Tamaño. La regla práctica que usa el sector es que el lado del código mida alrededor de la décima parte de la distancia desde la que se va a escanear. Para una mesa, con unos tres o cuatro centímetros va sobrado; para un cartel que se lee desde dos metros, hacen falta unos veinte.
Contraste. Oscuro sobre claro, siempre. Un código claro sobre fondo oscuro es un código invertido y muchos lectores no lo cogen. Y el degradado bonito que se ve en pantalla puede quedarse sin contraste al imprimirlo en papel mate.
Margen. El código necesita una zona en blanco a su alrededor de unos cuatro módulos, que son cuatro de esos cuadraditos pequeños. Pegar el marco del cartel al borde del código es una forma segura de que no se lea.
Si el generador que uses trae un verificador que avise de contraste bajo, margen insuficiente o tamaño de impresión corto, hazle caso: son exactamente los tres fallos que aparecen cuando el código ya está impreso y colgado.
Cuidado con los QR que no has puesto tú
Un código pegado encima de otro es una estafa entera montada con una pegatina. Se llama quishing y funciona igual en un parquímetro que en la pared de un bar: el código legítimo queda tapado, el falso lleva a una web que imita a la buena y pide datos.
Con los QR de wifi el riesgo es el mismo en otra forma: alguien puede pegar un código que conecte a una red con nombre parecido y controlada por él. Por eso conviene revisar de vez en cuando que los códigos de tu local son los tuyos, y por eso a un cliente le merece la pena mirar qué red le propone el móvil antes de aceptar. Es el mismo reflejo que hay que tener con los correos: aquí explicamos cómo reconocer un intento de estafa antes de picar.
Esto lo hacemos nosotros
Si necesitas los códigos de todas tus mesas, tus apartamentos o tu red de tiendas, no los hagas de uno en uno: la herramienta de Letaca acepta una lista o un CSV y te los devuelve todos en un ZIP, con PDF a tamaño real para imprenta.
Generar mi código QR →Preguntas frecuentes
¿La contraseña del wifi va cifrada dentro del código QR?
No. El código guarda la contraseña en texto plano, y cualquiera que lo escanee con un lector normal puede verla escrita tal cual aunque no llegue a conectarse. Un QR de wifi es cómodo, pero equivale a dejar la clave escrita en la pared. Por eso conviene generar el código de una red de invitados y no el de la red principal.
¿Puedo hacer un código QR de wifi sin instalar ninguna aplicación?
Sí. Cualquier generador web que respete el formato estándar sirve, y los que funcionan enteros en el navegador no envían el nombre ni la contraseña a ningún servidor. Además, si tienes Android 10 o superior, el propio móvil genera el código de la red a la que está conectado desde los ajustes de wifi.
¿Por qué mi código QR de wifi se lee pero no conecta?
Las causas más frecuentes son que el nombre de la red no coincide exactamente con el real, que el tipo de seguridad marcado no es el correcto, o que la contraseña contiene un punto y coma, dos puntos, una coma, comillas o una barra invertida sin escapar. También pasa cuando la red está oculta y no se marcó esa casilla.
¿Qué tipo de seguridad tengo que marcar si mi red es WPA3?
WPA. La especificación WPA3 de la Wi-Fi Alliance fija «WPA» como valor del campo de tipo también para WPA3, así que en los dos casos se marca igual; si tu generador escribe «SAE», se está saliendo del estándar. Solo se elige WEP si la red usa ese cifrado antiguo, algo que hoy no debería darse.
¿Funciona igual en iPhone que en Android?
Para escanearlo, sí: los dos lo leen desde la aplicación de cámara, en iPhone desde iOS 11. Para generarlo también pueden los dos, pero por sitios distintos: Android lo hace desde los ajustes de wifi a partir de la versión 10, y el iPhone desde la aplicación Contraseñas a partir de iOS 18, además de poder compartir la clave con otro dispositivo Apple cercano.
¿De qué tamaño tengo que imprimir el código QR del wifi?
La regla práctica es que el lado del código mida alrededor de la décima parte de la distancia desde la que se va a escanear. Para un código en la mesa bastan tres o cuatro centímetros; para un cartel que se lee desde dos metros hacen falta unos veinte. Y siempre con un margen en blanco alrededor.
La versión corta
- El código guarda el nombre de la red, la contraseña y el tipo de cifrado en texto plano: quien lo escanea ve la clave.
- Por eso lo sensato es generar el QR de una red de invitados, no el de la red donde tienes el ordenador y la impresora.
- Si tu red es WPA2 o WPA3, marca WPA. WEP solo en equipos muy antiguos.
- Punto y coma, dos puntos, coma, comillas y barra invertida hay que escaparlos: si no, el código se lee igual y la contraseña llega cortada.
- Desde Android 10 el móvil genera el código de tu red sin instalar nada, y el iPhone desde la aplicación Contraseñas a partir de iOS 18.
- Al imprimir: lado de un décimo de la distancia de lectura, oscuro sobre claro y margen blanco alrededor.
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